domingo, 26 de octubre de 2008

Guatemala - Colores, Sabores y herencia maya

PUBLICACION: Rutas Del Mundo
FECHA: Noviembre de 2006

AUTOR: Martin Correa Urquiza
GÉNERO: Reportaje
SECCIÓN: Viajes



GUATEMALA
Colores, sabores y herencia maya



La ciudad de Antigua, el lago Atitlán junto a los pueblos de sus alrededores y el recinto arqueológico maya de Tikal pueden pensarse como los tres vértices del triángulo de oro de Guatemala.
Un triángulo que permite un acercamiento en profundidad a uno de los destinos más interesantes de Centroamérica.


POR MARTÍN CORREA URQUIZA





En Santiago de Atitlán las mujeres juegan a básquet con tacones. El partido es de chicas contra chicos; ganan las primeras. Y eso a pesar de las faldas gruesas decoradas en colores, los tocados en el pelo y las formas delicadas que mantienen. Los puntos se cuentan en lengua quiché. En los alrededores el pueblo sigue con sus tareas cotidianas. Es hora de mercado y entonces hay un ir y venir de cientos de personas voceando sus ofertas. Hay mujeres cargando bolsas de aguacates o sosteniendo gallinas en canastas atadas con redes, hay vendedoras de tamales, tomates y cilantro que se mezclan con los de ropa usada ofrecida al mejor postor. En cada esquina se venden cigarros por unidad y muñequitas para auxiliar a la suerte. En el medio, apretujado entre cajas y bolsones, hay un predicador que grita solo; dice que Dios está a punto de llegar y que si uno no renueva su fe puede que sufra un apocalipsis doméstico en su cocina. Y más por susto que por convencimiento, algunos se arremolinan, escuchan y miran, y dejan sólo al vendedor de jabones que no promete nada más que limpieza. Y el orador sigue poseído, como en un trance; la Biblia en una mano, mirando al cielo. Promete la luz. Es ciego.

En pueblos como Santiago de Atitlán, las mujeres siguen confeccionando sus vistosos huipiles en telares de cintura

Decir que Guatemala es un estallido de colores parece un tópico, pero es tan cierto que resulta. inevitable repetirlo. Pero no sólo es un territorio vivo en el sentido cromático, sino que también es un espacio de sonidos y olores intensos; es vida en ebullición constante. Cada mañana las calles hablan, se mueven, se pueblan de gente... Las faldas, las flores, los mercados, las frutas, los puestos de comidas al paso, todo se confabula en un cuadro muy Rivera, muy Frida Khalo, con sus telas y sus flores blancas del Día del los Muertos. Aquí, la llamada economía informal es eje de supervivencia para la mayoría de las familias nativas, se vende lo que se cosecha y se compra lo que alcanza. La calle no es un espacio de transición, es el lugar del encuentro permanente, de la subsistencia. Quizás esta efervescencia humana sea uno de los fenómenos que más fascina a los viajeros europeos, básicamente porque es una agitación que en ciertos lugares del viejo continente ha dejado paso a un orden complaciente, acomodaticio y, en muchos casos, aburrido.
Guatemala es así, un mundo de mercados, de vida en constante excitación, de historia y tradiciones vivas. Un país que mezcla su exuberancia natural de floresta, lagos y montaña, con la vida que le dan los más de 25 grupos étnicos que conviven y la historia que regala Tikal, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo maya. Precisamente sobre esa trilogía se abrió nuestro itinerario.

Mujeres con carga sobre la cabeza, atada en pañuelos de mil colores, es una imagen que se repite a lo largo de todo el pais.


Aunque menos colorista que las mujeres, los hombres también visten trajes tradicionales

De Antigua al lago Atitlán


Empezamos el viaje en Antigua, la primera capital de Guatemala, barrida por el terremoto de Santa Marta en 1773. En aquel momento la mayoría de los habitantes se trasladó a Guatemala de la Asunción, el actual centro político y administrativo del país. Antigua quedó casi desierta por muchos años hasta que fue redescubierta con fines básicamente turísticos en el siglo XX. Hoy es una joya colonial, un museo vivo recuperado. Las casas, las calles de piedra, las iglesias... Todo remite al pasado. La catedral (1680), donde están enterrados los restos del conquistador Pedro de Alvarado, y los conventos de La Merced, San Francisco y el de las Capuchinas, son los edificios coloniales más sobresalientes del conjunto urbano. También hay un mercado local de frutas y verduras y tino de artesanías a los que vale la pena hacerles una. visita —recordemos que la producción artesanal guatemalteca es una de las más prolíficas de América—. La iglesia y el convento de Santo Domingo han sido recuperados como hotel y centro cultural con exposiciones de artistas plásticos y exhibiciones en vivo del trabajo de los orfebres. Después, hay que perderse por las calles de adoquines partidos y llegar hasta la plaza donde los cowboys locales hablan por móvil desde sus caballos; los carruajes coloniales pasean buscando pasajeros; los chiringuitos cocinan tamales a fuego lento, y donde un grupo de músicos de calle esperan recompensa. Ahí es donde nace con fuerza la cotidianeidad de Antigua.
Días más tarde nos dirigimos hacia Chichicastenango, uno de los pueblos que concentra la mayor producción de artesanías del país. La carretera es un zig-zag y hay que contenerse para no marearse. Viajando, uno se da cuenta que Dios está permanentemente en campaña en Guatemala. Hay letreros en las orillas con mensajes del tipo: "Noticia de gran gozo. Cristo viene pronto, prepárate", firmado: "Dios". Las iglesias evangélicas están a la orden del día y se mezclan con el catolicismo tradicional y las propuestas religiosas de cada etnia en particular. E] mosaico es amplio.

Desde frutas y verduras hasta máscaras de madera tallada y ropas bordadas abarrotan los tenderetes del mercado de Chichicastenango.

En el camino, hasta los autobuses parecen haberse puesto de acuerdo en eso de resaltar el color. Cada uno suele ser de una tonalidad distinta y la mayoría son antiguas carcasas de escolares que traen de los Estados Unidos y se reciclan. En este lado del mundo el reciclaje es más una cuestión de imperiosa necesidad que un principio de actitud pseudoecológica.

El mercado de Chichicastenango está coronado por la. iglesia de Santo Tomás, que es la síntesis del país. En sus escalinatas se apiñan las vendedoras de flores e inciensos, entre telas, comida y miradas huidizas. Hay máscaras por todas partes y decenas de esculturas, tallas de madera y, por supuesto, huipiles , la vestimenta tradicional, colorida y tejida a mano, que es casi un símbolo del país y un signo de identidad para cada etnia. En el portal de la iglesia los llamados sacerdotes indígenas comparten espacio con los curas católicos. Del encuentro resulta no sólo la posibilidad de la coexistencia de dos aspectos de la religiosidad local, sino que el fenómeno se transforma en un ejemplo perfecto de convivencia real entre creencias distintas. El sincretismo es una manera dinámica de entender a Dios, un Dios que sin duda aquí almuerza con Ixmukane e Txpiyakok, los primeros ancestros de la genealogía quiché. Dentro del templo convive la misa católica en lengua nativa con la celebración de algún sacerdote indígena que despliega humos, pétalos y velas sobre un altar en busca de respuestas.
Afuera, para los viajeros todo es un bonito caos organizado; para los habitantes, un entramado de posibilidades, de vida social perfectamente ensamblada. El cementerio es una de las joyas de Centroamérica. Casi se ven desde el mercado las tumbas y los mausoleos pintados en colores intensos. Allí también cohabitan los ritos romanos con los evangelistas y los mayas. El Popol Vuj (ver recuadro en Guía del Viajero) y la Biblia marcan las pautas de todo destino.

Casas bajas de color mostaza, teja o añil dan vida a las calles adoquinadas de Antigua, ciudad declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO de 1979. A la izquierda, un puesto de venta de pollos, en el mercado de Santiago de Atitlán.

El lago Atitlán fue nuestra próxima parada. Es la postal más bonita del país; un mar azul rodeado de tres volcanes en la médula de una selva muy verde que va coronando la región del altiplano guatemalteco. Es un paisaje imposible de capturar fotográficamente. Como decía el poeta. Santiago Kovadloff, casi hay que pedir ayuda para mirar. Cuentan que Áldous Huxley afirmó que era "el lago más hermoso del mundo"; y aseguran los lugareños que ese día el escritor de Las puertas de la percepción no había tomado nada. La entrada se suele realizar desde la ciudad de Panajachel, apodada Gringotenango por los lugareños dada la gran cantidad de extranjeros que concentra. Desde aquí se puede tomar una lancha para ir a cualquiera de las 10 aldeas que rodean el lago y que llevan nombres de apóstoles: Santiago (donde las mujeres juegan a básquet con tacones), San Pedro, Santo Tomás, San Marcos; etc.


Tikal, el último regalo

La Gran Plaza es el centro neurálgico del parque nacional de Tikal, que abarca una superficie de 550 kilómetros cuadrados. En ella se levantan dos pirámides gemelas: el Templo I o del Gran Jaguar, de 44 metros de altura, y el Templo II (foto), de 38 m.

En Guatemala todo es muy "chiquito" y se "regala". La gente anda como entregándose las cosas. "Me regala un poquito de agüita", "me regala de su tiempecito un minutito" dicen en todas partes. Eso sí, "regalar" puede ser vender, ciar o prestar; depende de la circunstancia. Son modos lingüísticos que hacen el diálogo más bonito. Digamos que aquí siempre se regala la cortesía del encuentro.
Tikal fue el último presente en nuestro recorrido. Históricamente supo ser una de las ciudades más desarrolladas de los mayas, y en la actualidad sus restos aún pueden contemplarse casi en el límite con Belice, en el extremo norte del país. Esta civilización desapareció en el año 900 d.C., 600 años antes de la llegada de los españoles. Sobre el origen de su extinción hay demasiadas hipótesis y muy pocas certezas; sólo se sabe lo que fue por lo que hoy se ha recuperado. Hasta mediados del siglo XIX el territorio de la actual Tikal era sólo selva y cúmulos de tierra. En 1848 se hicieron las primeras excavaciones y en poco tiempo quedaron al descubierto más de 4.000 estructuras a. lo largo de un predio de 16 kilómetros. Y esto es sólo un 15% de lo que se cree que aún hay enterrarlo. Según los arqueólogos, aquí llegaron a convivir hasta 10.000 personas en los tiempos del apogeo maya. El actual conjunto arqueológico fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1079.
Tikal significa "lugar de las voces de los espíritus" o "lugar del eco" en lengua quiché. Y si uno se para entre las dos pirámides principales y da unas palmadas entenderá el porqué. Más allá de los monumentos y el ambiente deliciosamente misterioso, lo interesante es que el lugar todavía se utiliza corno centro para las ceremonias nativas. Y entonces pasa que los viajeros a veces se cruzan con sacerdotes indígenas en pleno ritual. Y es eso lo que lo hace más vivo, lo que da la nota de diferencia y lo legitima y reivindica como espacio sagrado. En definitiva, lo que le permite evadirse del arriesgado papel de "parque de atracciones místico" en el que suelen caer este tipo de sitios. A decir verdad, Guatemala entera se aleja de ese lugar, está demasiado viva como para ser pensada corno partenaire de La bella durmiente.




Tikal, las claves del recorrido


Desde la ciudad de Flores, una carretera nos adentra al parque nacional de Tikal. Al llegar hay un primer lugar de abastecimiento, con un bar y una construcción en relieve de todo lo que se ha encontrado hasta hoy; es interesante para hacerse una idea del conjunto arqueológico en su totalidad. Después hay que caminar unos kilómetros por sendas que se internan en la selva del Petén. De repente, entre la espesa vegetación, aparece la Gran Plaza, un antiguo ( y aún vigente) centro de celebraciones resguardado por el Templo del Gran Jaguar, el Templo de las Máscaras y el mausoleo de la familia real. A un lado hay una cancha de pelota (al parecer los mayas tenían un jugo ritual similar al fútbol, pero con un desenlace algo más drástico). A unos 400 metros de allí, en el llamado Mundo Perdido, se encuentra el monumento más viejo del complejo. Después está la plaza de los Siete Templos, con ejemplos de las diferentes épocas de la civilización, muchos de los cuales miden entre 38 y 50 m. de altura.
En Tikal se levantaron unos 4.000 edificios y, aunque no se puede visitar todos (muchos de ellos siguen enterrados), el recorrido por las pirámides principales permite hacerse una idea de los niveles de sabiduría y desarrollo cultural al que llegaron los mayas. Una recomendación; intentar ver el atardecer o amanecer en Tikal. Desde la cima de la pirámide número cuatro, el sol se ve de otra manera. Es un espectáculo impresionante.

lunes, 13 de octubre de 2008





PUBLICACION: FHM
FECHA: OCTUBRE 2006
AUTOR: Anna Hart y Nexocon.com
GÉNERO: REPORTAJE
SECCIÓN: SOCIEDAD

EL “HACKER” MÁS PELIGROSO DEL MUNDO




LOS PERIÓDICOS FINALMENTE PUDIERON PONERLE ROSTRO, PERO AHORA SE ENFRENTA A UNA EXTRADICIÓN A LOS ESTADOS UNIDOS Y A 70 AÑOS A LA SOMBRA. EL FBI LO QUIERE, PERO FHM LO HA CONSEGUIDO.

HOY SI QUE ME VINE ABAJO,

¿sabéis? -dice Gary McKinnon-. Me puse a llorar como un loco y sin parar por primera vez en todos estos años". Cuando lo miramos de arriba abajo, enseguida nos ponemos a calcular cuánto puede durar en una prisión de EE.UU. este administrador de sistemas londinense en paro. "Estoy acojonado. Yo no soy más que un extranjero debilucho y me van a encerrar con violadores y asesinos acusándome de atacar a su pais". Todas las esperanzas de Gary están puestas en el resultado de una apelación y, si las cosas no salen como él espera, para cuando leas este artículo nuestro protagonista estará en chirona por un par de jugueteos lícitos con el ratón de su ordenador.
Gary aterrizó en los titulares de medio mundo desde el momento en lue fue arrestado por primera vez, en el año 2002, pero los cargos nunca Meron gran cosa... hasta ahora. Y el nismo día en que FIIM le hace esta entrevista en su bar favorito, Gary la recibido la nota de extradición que )odría ser la causante de que acabe en un vuelo sin escalas al Estado de Virginia dentro de unas cuantas ;emanas. Cuando aterrice en suelo estadounidense, Gary se enfrentará i una pena de prisión de por vida )or acceder a casi 100 redes )ertenecientes al Ejército, a la Marina la la Fuerza Aérea de EE.UU. y a las Redes del Pentágono y de la NASA. Según Paul McNulty, un abogado norteamericano, Gary representa "la mayor intrusión informática en las redes del Ejército".
Prácticamente todas las noches desde marzo de 2001 y hasta marzo de 2002, Gary se enchufaba algo de música relajante, se liaba un porro y navegaba por la red accediendo a parte del material más peliagudo que hay en el ciberespacio. Los registros penales del Ejército eran su tema favorito y pasaba horas navegando entre demandas por abusos sexuales y documentos sobre soldados que tomaban LSD. Incluso logró acceso a vídeos de formación de las Fuerzas Especiales. "Pero seguro que el Pentágono contaría con algo de protección", insinuamos. "Bueno, sí que tenía algo de seguridad -nos cuenta Gary-. Era un programa que se llama SMS y que
básicamente se limita a cortar la conexión de los usuarios no autorizados pasados trece minutos. Asi que tenía exactamente trece minutos para introducirme en la lista de aplicaciones del administrador y desactivar el programa. Así de sencillo".


DE OXFORD A LA NASA


A nosotros no nos parece que Gary McKinnon sea ni un pirado de la ciencia ficción ni un peligrosisimo cerebro criminal como sostienen respectivamente sus defensores en la red y los medios de comunicación. Pero lo cierto es que se enfrenta a una serie de cargos muy serios. Gary se muestra más bien cauto cuando nos tomamos nuestra primera pinta de cerveza y es de comprender si tenemos en cuenta que el periódico The Daily Telegraph lo bautizó hace poco como "el hacker de111-S". "Si FHM hace algo así, tendré que retocar vuestro historial de créditos bancarios". Pero tres pintas de cerveza después, las defensas han caído y Gary empieza a contarnos cómo su Pentium II de gama media de dos años de antigüedad le metió en tantos problemas.
Cuando Gary tenía seis años, su madre y su padrastro se trasladaron de Glasgow a Londres. Gran aficionado a la ciencia ficción, Gary recibió su primer ordenador cuando tenía catorce años. Dejó el colegio cor diecisiete y tuvo varios trabajos hasta que sus amigos le convencieron de que se sacara un título en aquello que de verdad le gustaba. En 1995 Gary ya era un administrador de sistemas en una empresa pequeña, tenía una novia desde hacía tiempo llamada Tamsin y le gustaba fumar maría un poquito más de la cuenta. Hasta ahí, todo normal. Pero entonces, una noche de ese mismo año, Gary se descargó legalmente tres programas y se lanzó a su carrera como hacker aficionado adoptando el seudónimo de Solo. Llegado a este punto, a Gary sólo le atraía el eto de introducirse en los sistemas y conseguir accesos a redes relativamente inocuas como la de la universidad de Oxford (cuyo acceso parece ser más difícil que el de la NASA), pero no duró mucho. "Gran parte de estos accesos no autorizados son bastante aburridos". Entonces Gary descubrió un sitio llamado The Disclosure Project (El Proyecto Descubrimiento). Se trata de un grupo de presión dirigido por Steven 1 Greer, un médico militar que ha escrito un libro con más de 300 testimonios que confirman la existencia de ovnis y el desarrollo secreto por parte de los militares de recursos de energía avanzada. A Gary no le da ningún reparo hablar sobre su interés en estos temas. "Me sorprendió muchísimo ver la cantidad de información que tenían y, además, procedente de fuentes fiables. No era el típico rollo de una conspiración
teórica ni de locos fanáticos de la ciencia ficción", explica.
JUGANDO CON FUEGO

Así que Gary se sintió obligado a contribuir al debate y sólo él tenía la experiencia con la que acceder a lugares en los que otras personas no podían entrar.
Primero se puso a investigar qué sistemas importantes funcionaban con Windows, ya que esta plataforma suele ser más vulnerable a los programas de los hackers. "Y resultó que el Ejército de Estados Unidos utiliza Windows. Y la NASA. Y el Pentágono. Sólo tuve que averiguar las direcciones de los oficiales con mayor rango". Cuando conseguí las direcciones, sólo necesitaba encontrar a un vago que no se hubiera molestado en definir una contraseña. "La contraseña 'joder' es bastante habitual -nos cuenta entre risas-. Pero resulta que las contraseñas dejadas en blanco y la propia palabra 'contraseña' son de lo más común". Nos quedamos pasmados. ¿Qué oficiales de alto rango del Pentágono dejan 5.su contraseña en blanco? iY un huevo! "Yo tampoco me lo podía creer –nos cuenta-. Si se supone que tu labor consiste en defender a la mayor potencia del planeta, lo mínimo es que te molestes en definir una mísera contraseña".

Cuando le preguntamos cuál ha sido la cosa más chocante con la que se haya encontrado, Gary se echa para atrás para ver bien la cara que vamos a poner con lo que nos va a contar. "Yo estaba siguiendo la pista de una experta fotográfica llamada Donna Hare que anunció públicamente que en el Edificio N98 del Centro Espacial Johnson se solían retocar las imágenes recibidas de los satélites para eliminar los OVNIS que aparecían en ellas ¿Y? "Pues que accedí a la red del Edificio 8 y encontré material que confirmaba las declaraciones de Donna Hare. Vi una foto de una nave con forma de puro colgando en medio del espacio y estoy
convencido de que eso no lo ha fabricado el hombre. Y si lo ha hecho, se trata de una tecnología, que no es pública. La nave no tenía juntas ni remaches. Yo nunca he visto nada parecido a aquello".
Ahora ya no sabemos qué pensar. Está Gary como una cabra o miente más que habla? ¿O puede que haya algo de verdad en todo lo que está diciendo? Pero todavía hay algo que nos mosquea bastante en todo este asunto: ¿cómo puede ser que pillaran a un hacker tan experimentado? El nos lo cuenta con total claridad: "Estaba dentro de la red del Edificio 8 viendo la fotografía sobre la que os he hablado y entonces vi que el cursor se movía sin que yo tocara el ratón ni nada. Entonces supe que la había cagado. Unos segundos después se cayó mi conexión”.
Anteriormente, Gary había tenido en cuenta las diferencias horarias para evitar acceder ilegalmente cuando el usuario todavía pudiera estar en el trabajo pero con el tiempo se volvió descuidado. Su adicción al hacking fue más fuerte que él y llegó a dejar el trabajo, Tamsin le dejó y apenas comía ni se aseaba. "Lo cierto es que lo estaba pidiendo a gritos. Fue entonces cuando la NASA se cabreó de verdad y decidió compartir algo de información con el Departamento de Defensa".
Como Gary siempre usaba los mismos programas para acceder dedujeron acertadamente que se trataba siempre de la misma persona. Y también descubrieron que había usado su propia dirección de correo electrónico para descargar uno de los programas que utilizaba. Así que una mañana a Gary lo despertó la voz de un hombre de pie junto a su cama: "Soy leff Donson, de la Unidad Nacional contra el Crimen Tecnológico. Queda usted arrestado". La NASA se había puesto en contacto con esta agencia británica, que a su vez se había comunicado con la operadora telefónica y así averiguaron el domicilio que les interesaba, el de la novia de Gary, donde nuestro pirata todavía residía.
La policía se llevó todos los ordenadores de la casa. "No me entró el miedo de verdad hasta que no se involucraron del todo las autoridades de EE.UU.", relata Gary. Hasta el oficial Donson le dijo medio en broma a Gary que su ordenador era el único que había incautado en el que no había nada de pomo. La mayor preocupación de Gary era una de las condiciones impuestas por el juez: no podía acercarse a un ordenador, lo que ponía punto y final a su carrera.


¿HAY TRATO O NO?

Aunque no se había presentado ningún cargo en su contra en el Reino Unido, las autoridades de EE.UU. lo consideraron desde el principio como un peligro de primer orden e incluso lo interrogaron sobre posibles conexiones con Al Qaeda e iniciaron los trámites para una acusación formal. Una de las propuestas que presentaron para su fianza era que Gary tendría que firmar en su comisaría más cercana cada dos horas. Pero luego le ofrecieron un trato: si Gary cooperaba, asumía los gastos del proceso de extradición e iba por su propia voluntad a EE.UU., sólo le caerían tres o cuatro años en la trena. Pero no habría constancia por escrito de nada y no tendría derecho a una apelación. Lo que hizo a continuación selló su destino:


Gary rechazó la oferta y los yanquis contraatacaron ante la arrogancia del inglés. Volvió a ser arrestado en julio de 2005. Lo cogieron por sorpresa en plena calle un día cuando volvía a casa. EE.UU.
había solicitado la extradición y presentaban cargos velozmente.
En el Reino Unido, Gary sólo tendría que afrontar tres o cuatro años de cárcel, según lo establecido por una ley contra el delito informático. Pero en suelo estadounidense, Gary se enfrentaría hasta a 70 años de cárcel por cargos como haber supuesto un peligro para la seguridad nacional, fraude y haber causado un daño por valor de 550.000 euros. Mark Summers, un representante del Gobierno de EE.UU., testificó en un tribunallondinense que las actividades delictivas de Gary habían sido "intencionadas y diseñadas para atacar y disminuir la influencia del Gobierno estadounidense por coacción e intimidación".
La avidez de la prensa tras los atentados de las Torres Gemelas también se cebó con él. "Pero yo había hecho de las mías mucho antes del 11-S y seguí haciéndolas después -nos cuenta Gary-. El atentado de las Torres Gemelas tuvo lugar en medio de todo". Con la legislación británica actual, Inglaterra ha accedido a entregar a todas las personas que Estados Unidos señale con el dedo: no hace falta ningún tipo de prueba.
La sumisa Ley de Extradición británica aprobada en 2003 se preparó poco después del 11-S con el propósito de enviar a los terroristas sospechosos a toda prisa ante los tribunales norteamericanos. El abogado de Gary cree que su cliente podría pasar hasta dos años en una cárcel de máxima seguridad antes de que se celebre su juicio.
Cuando ya nos levantamos y nos vamos a despedir de Gary, le pedimos que nos diga de corazón si hace falta un genio informático de la leche para acceder a las redes del Pentágono o si podríamos lograrlo con el portátil
cutre de la redacción. Y Gary nos cuenta: "Me bastarían cinco minutos para contaros todo lo que necesitáis saber. Descargaos este programa, haced esto o aquello... y ya está. Chupado. Hasta podría apuntároslo aquí en una servilleta. Pero eso es si quisiera arruinaros la vida".






LOCOS POR INCORDIAR

Si supiéramos hacerlo, querríamos dinero. Inexplicablemente, los “hackers” prefieren ataques relativamente inofensivos.

* Septiembre de 1996

Un grupo de suecos asaltan la CIA, desmantelando su servidor y modificando el mensaje de presentación por “Bienvenidos a la Agencia Central de la Estupidez”.


* Mayo de 1997

Unos hackers atacan la web de Jurassic Park, cambiando durante dieciocho horas el logo del dinosaurio por otro que parecía un pato.

* Agosto de 1999

La web de la Presidencia del Gobierno es asaltada por un grupo denominado Alianza, que pone cuernos a la foto de Aznar y, debajo, el texto: “Éste es el tipo que nos jode con lo de que España va bien... ¡Pues no va bien!.


* Enero de 2000

El ROM Hacking (hachear un cartucho de cosola variando gráficos y sonidos) alcanza su máxima expresión con el Super KKK BROS, en el que cambian a Mario por un skinhead y a los enemigos por gente de color (negro)


* Junio de 2001

La página web de Niké es hackeada por un grupo antiglobalización australiano que cambia las fotos de unos atletas corriendo por unos hippies tocando el tambor.


* Mayo de 2004

La Iglesia metodista británica abre el primer templo virtual donde los fieles (sus muñecotes) pueden orar desde casas. El primer día, unos hackers irrumpen en la iglesia gritando: “¡Satán te ama!”, causando el pánico entre los fieles. El webmaster decide eliminar la opción de “gritar”.



¿ QUIÉN QUIERE COLARSE?

¿De verdad es tan fácil jugar a los piratas en el ciberespacio e irrumpir en sitios interesantes?

Si lo último que quieres es charlar un poco con el Departamento de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil o, peor todavía, con el FBI, lo más probable es que no le interese de verdad colarte en la red del Santander Central Hispano ni “alterar” tus antecedentes penales justo antes de presentarse a ese puesto tan chulo en la multinacional de turno. ¿Pero qué pasa si lo que te interesa es la cuenta de Hotmail de tu novia? Bueno, eso ya es harina de otro costal. Mathew Bevan es un tíao que ha visitado más de una vez el mundillo de los hackers y ha vuelto para contarlo. Le pedimos que evaluara la viabilidad de cuatro intrusiones que en un momento u otro podrían se útiles (nunca se sabe).

* Salarios de empresa


Entérate de lo que ganan tus compañeros de trabajo. Nivel de dificultad: Muy fácil. “Como empleado, ya estás dentro de la red de la empresa y la mayor parte de las empresas suelen usar sistemas antiguos y poco seguros”.


* Reservas de aviones

Vuela siempre en primera clase. Nivel de dificultada: Casi imposible. “Las líneas aéreas han sido uno de los objetivos favoritos de los hackers desde siempre y el clima política de hoy en día han cambiado las cosas completamente. Son las empresas que tienen en funcionamiento los mejores sistemas de seguridad.


* Cuenta Hotmail de la novia

Entérate de si ella está jugando a dos bandas contigo. Nivel de dificultad: Muy difícil. “Los sistemas como Microsoft y Yahoo se protegen bastante bien. Yo, en tu lugar, probaría a contratar a un buen detective privado”.

* Páginas porno

Porno de primera sin gastar un euro. Nivel de dificultad: Muy difícil. “Los sitios porno siempre han sido el objetivo número uno de introsus no deseados, así que están siempre bien protegidos”.





EL SALÓN DE LA FAMA

Más ilustres miembros de la élite “hacker”, a la que pertenece Gary. También los pillaron, por cierto.


1. Kevin Mitnick
EL MÁS BUSCADO



Quién: El Cóndor fue el primer hacker que tuvo su cara inmortalizada en la lista de los más buscados del FBI.

Que hizo: En 1992, el FBI le acusó de sustraer de sus ordenadores información reservada. también decían que podía lanzar ataques nucleares silbando por el teléfono. Eso sin contar los millones en pérdidas que causó a Motorota, Novell o Nokia al robarles el Software.

Le cayeron: Cinco años en una prisión federal de EE.UU.

Actualmente: Aparece en la serie Alias como un agente de la CIA experto en computadoras. Aunque sólo está autorizado a utilizar ordenadores de atrezzo.


2. Vladimir Levin
EL DESCONFIADO

Quién: Graduado en Matemáticas por la Universidad de San Petersburgo, sus ataque sirvieron para mejorar los servicios de seguridad contra crackers (criminal hackers).

Que hizo: Fue apresado por la INTERPOL en 1995 acusado de ser la metne de un fraude de casi 8 millones de euros en las cuentas del Citibank.

Le cayeron: Tres años de prisión. Y tuvo que pagar “sólo” 187.345 euros, ya que las compañías de seguros cubrieron el resto. Todavía asegura que el abogado que le defendio era un agente del FBI encuebierto.

Actualmente: Trabaja para el FBI como agente encubierto.


3. El gran Oscarín.
EL EGOCÉNTRICO

Quién: Español de veintisiete años autollamado “PutoDios”.

Qué hizo: Autor del troyano Cabronator, ofrecía el virus con instrucciones a través de una página web. El objetivo era logar la atención de las víctimas y conseguir datos de sus ordenadores. Infectó a más de 100.000 usuarios.

Le cayeron: Dos años en 2004, la primera condena de cárcel en España para un delito de ese tipo.

Actualmente: No pisó la trena y se declaró insolvente para no tener que pagar a los afectados.


4. Gigabyte y Nostalgia.
LOS BONNIE & CLYDE

Quiénes son: Gigabyte en una joven blega que creó su primer virus con catorce años. Él, otro hacker.

Que hicieron: enamorarse chateando, poco después de que un innovador virus desarrollado por Gigabyte y el hecho de ser mujer la convirtieran en la favorita del ambiente. Por encima incluso de Lara Croft.

Les cayeron: Cerraron su web. Pueden caerle a ella tres años y 100.000 euros por sabotaje.

Actualmente: Nada se sabe de los tortolitos. La policía de Bélgica afirma que, si están ocupados el uno con el otro, mejor para todos.

miércoles, 1 de octubre de 2008

CÁTAROS ¿HEREJES O "BUENOS HOMBRES?

PUBLICACIÓN : CLIO
NÚMERO: 40
FECHA: Febrero 2005,
AUTOR: Martín Alvira Cabrer (Historiador y miembro del Centro de Estudios Cátaros. Profesor de ESERP Madrid. Autor de El jueves de Muret (UB, 2002)
GÉNERO: Reportaje.
SECCIÓN: Historia.



CÁTAROS
¿HEREJES O “BUENOS HOMBRES”?



EL BOOM EDITORIAL DE LOS ÚLTIMOS AÑOS HA CONVERTIDO A LOS CÁTAROS EN LOS HEREJES MEDIEVALES POR EXCELENCIA. A ELLO HAY QUE AÑADIR UNA OFRETA DE TURISMO CULTURAL EN EL SUR DE FRANCIA QUE LOS HA ACERCADO A UN PÚBLICO AMPLIO. ¿PERO QUIÉNES ERAN REALMENTE ESTOS MÍSTICOS QUE SE LLAMABAN A SÍ MISMOS “LOS BUENOS HOMBRES”? ESTA ES SU VERDADERA HISTORIA.




¿QUE ERA UN HEREJE EN LA EDAD MEDIA?




Herejía significa en griego “elección” (haeresis). Herejes eran, en principio, los que elegían una opción espiritual distinta de la ortodoxia (la fe justa o verdadera) compartida por la comunidad y defendida por la iglesia jerárquica. La conocida definición del rey Alfonso X el Sabio es elocuente: “Herejes son una gente loca que procura escatimar las palabras de nuestro Señor Jesucristo, y les da otro entendimiento que aquel que los Santos Padres les dieron y que la Iglesia de Roma cree y manda guardar”.
Las herejías suelen asociarse a la Edad Media, época en la que abundaron conflictos doctrinales y eclesiásticos d elos que se derivaron disidencias consideradas heréticas. En realidad, las grandes herejías del Occidente medieval aparecieron después del célebre año 1000, como consecuencia de importantes transformaciones (expansión demográfica y económica, apogeo de feudalismo, renacimiento de las ciudades, etc). Estos cambios fueron acompañados de otros de índole espiritual y mental que condujeron a una creciente insatisfacción con las fórmulas religiosas tradicionales. Así, muchas de las voces heterodoxas –como los cátaros- no nacieron de la falta de religiosidad, sino que la necesidad de una nueva espiritualidad.
Otro factor clave para comprender los cambios espirituales fue el control de la vida religiosa por parte de la jerarquía eclesiástica, consecuencia de la llamada Reforma Gregoriana (que tomó su nombre del papa Gregorio VII, 1073-1085). Este movimiento de inspiración pontificia, que aspiraba a resolver los problemas de los clérigos (dependencia de los señores laicos; simonía o compraventa de cargos eclesiátistcos, y nicolaísmo o disfrute de cargos eclesiásticos por hombres sin vocación, para usufructuar sus rentas), dio el Papado la supremacía moral sobre toda la cristiandad e impulsó la instauración de una Iglesia fuertemente centralizada.
En este contexto, es posible perfilar rasgos comunes de herejes como los cátaros: cristianos fervientes; procedentes, en general, de las ciudades; defensores de la vuelta a un cristianismo más puro a través de la pobreza y la vida apostólica; partidarios de una relación con Dios sin mediación del clero; disidentes de la corrupta Iglesia romana, pero no por ello marginados sociales, y próximos, en ocasiones, a la subversión social. De ahí la necesidad de acallar su voz desde los poderes establecidos.

Como los templarios, los cátaros figuran hoy entre los colectivos medievales más populaeres. Unos y otros sobreviven envueltos en leyendas y mitos. En su célebre saga “Los hijos del Grial”, Peter Berling hizo a los cátaros veneradores del Grial. En “El último cátaro”, el escritor Luis Racionero los consideraba ancestros de los actuales depositiarios de secretos milenarios transmitidos a través de generaciones. En “El número de Dios”, el medievalista José Luis Corral los relaciona con la construcción de las primeras catedrales góticas españolas. Y en “La Cena Sagrada”, el periodista Javier Sierra vincula Leonardo da Vinci con sus creencias. Estas visiones responden, en su mayoría, a lo que se conoce como neocatarismo, una interpretación del catarismo medieval nacida en el siglo XIX y basada en elementos muy alejados de la realidad histórica.



QUIÉN ERAN LOS CÁTAROS

En realidad, los cátaros (“puros” en griego) eran cristianos medievales que seguían al pie de la letra los preceptos de los Evangelios, persuadidos de que la materia (el cuerpo y el mundo, obras del Diablo) impedía alcanzar la plenitud del espíritu (el alma, obra de Dios). Tal credo exigía una vida de gran ascetismo (pobreza, castidad, ayuno, vegetarianismo) solo al alcance de unos pocos, los llamados perfectos, buenos cristianos o buenos hombres. Estos eran los rectores de la comunidad, condición a la que se accedía a través del consolamentum, una ceremonia de imposiciónd e manos que perdonaba los pecados. Sus seguidores, los creyentes, tenían exigencias muchos menores y solo recibían el consolamentum antes de morir. Algunos realizaron la endura, una especie de suicidio ritual por extenuación, aunque fue una costumbre tardía.
Los primeros cátaros (llamados maniqueos, búlgaros, publicanos, patarinos o tejedores) aparecieron en Renania y el norte de Francia a mediados del siglo XII. Pronto se extendieron en Lombardía y, sobre todo, en Languedoc. De hecho, el nombre más común de los cátaros hasta el siglo XX iba a ser un gentilicio de esta región: albigenses, en alusión a la ciudad de Albi y su comarca, el Albigés.



POR QUÉ EL SUR DE FRANCIA SE CONVIRTIÓ EN BASTIÓN CÁTARO


El sur del Reino de Francia contaba con grandes ciudades (Toulouse, Montpellier, Carbona, Albi, Carcasona) abiertas a muchas influencias. Además, el desarrollo cultural facilitaba la difusión de nuevas ideas religiosas. Si Culturalmente era una región homogénea (la patria de los trovadores), políticamente estaba muy fragmentada. La nobleza nativa, siempre en guerra, no había podido vertebrarse en torno a un poder local fuerte. Aunque a fines del siglo XII la Corona de Aragón devino la potencia dominante, la región vivió un tanto aislada de los principales centros políticos, como los dominados por el emperador germánico y los reyes de Inglaterra, Francia, Aragón y Castilla.
En ausencia de una autoridad fuerte, se dio otra circunstancia que favoreció el catarismo: la Iglesia nativa, que era muy poderosa, muy independiente deroga y muy vinculada a la aristocracia, actuaba como competidora de la nobleza laica, lo que acentuó las tendencias anticlericales. En tal estado de inestabi­lidad y equilibrio de fuerzas, ni los nobles ni el alto clero podían actuar eficazmente contra aquellos vasallos convertidos en herejes sin poner en peligro sus propios intereses. Todo ello favoreció un sólido arraigo del catarismo en el territorio.



¿CREYENTES FERVOROSOS O HEREJES?


Cruz cátara que se encuentra en la ruta entre Carbona y Béziers. Esta ciudad fue una de las primeras ocupadas por los cruzados enviados por el papa, en julio d en 1209.

La característica que siempre se ha considerado más definitoria y rompedora del catarismo es su visión dualista del mundo. El debate sobre este punto sigue aún abierto. Se ha dicho que el catarismo habría recibido in­fluencias del boyomilismo búl­garo, una herejía dualista orien­tal, y que ya habría elementos cátaros en algunos herejes mar­ginales del siglo XI (los llama­dos maniqueos,). Hoy se tiende a pensar que las concepciones dualistas -Dios contra Satán, el bien contra el mal, el espíritu contra la carne- son insepara­bles del cristianismo de todos los tiempos y que, durante los siglos XII y XIII, eran parte esencial de la mentalidad del Occidente medieval. Por esta ra­zón, ahora se insiste más en el mensaje radicalmente evangéli­co del catarismo. Sus compo­nentes dualistas son evidentes, pero es posible que se acentua­ran a medida que el movimiento se radicalizó como conse­cuencia de la persecución su­frida desde el siglo XIII.
¿Pero por qué eran considera­dos herejes los cátaros, si eran tan piadosos? Aunque su modelo de vida era cristiano, el choque con el Papado tuvo lugar porque negaban la materialidad de Cristo y, por ello, su muerte física (la cruz, considerada un instrumento de tortura, les producía rechazo), así como la eucaristía (toda conexión cátara con el Grial resulta, pues, absurda). Se oponían tam­bién a la veneración de los santos, la oración por los difuntos, to­dos los sacramentos y la mediación del clero. Finalmente, su oposición a la Iglesia Católica era radical, pues creían, como le dijo un perfecto al legado papal en 1207, "que la Iglesia romana [...] no era la esposa de Cristo, ni santa, sino la Iglesia del Diablo y la doc­trina de los demonios, y que era aquella Babilonia que Juan en el Apocalipsis llama “la madre de la fornicación y de la abominación, ebria de la sangre de los santos y de los mártires de Jesucristo”: que su institución no era ni santa ni buena, ni instaurada por Nuestro Señor Jesucristo, y que jamás Cristo ni los apóstoles habían instituido el rito de la misa tal como se celebra hoy'
Un eslabón importante del enfren­tamiento pudo ser la supuesta organizade las iglesias cataras en un ente paralelo a la Iglesia Católica a partir del Concilio de San Félix de Caramán, cele­brado en 1167. Aunque ello no hubiera sido así, el desafío a la teocracia pontificia estaba ser­vido y la reacción de Roma no iba a tardar en vislumbrarse.


UNA HEREJÍA DE MASAS DESIGUALMENTE IMPLANTADA


Desde mediados del siglo XII, el catarismo creció constantemen­te en el mediodía de Francia por su buena adaptación a la estruc­tura socioeconómica y mental de la región. LOS cátaros censu­raban el poder económico y po­lítico del alto clero, con lo que fa­vorecían los intereses de la nobleza laica; daban respuesta a las inquietudes espirituales y so­ciales de mercaderes y burgue­ses, negadas por la Iglesia al condenar la práctica de la usura; atraían a la pequeña aristocracia rural, cada vez más presionada por los grandes poderes feuda­les, y daban oportunidades a la sociabilidad y a la religiosidad de las mujeres nobles en una época de auge de su papel (se cantaba al llamado amor cortés, se exaltaba la piedad femenina). En suma, el mundo de creencias cátaro caló en un universo social muy heterogéneo al dar respues­ta a distintas inquietudes.
Pero, aunque fue un fenómeno de gran atractivo, el catarismo occitano no tuvo ni la implantación ni la organización que le atribuyeron sus enemigos católicos, que lo magnificaron. Siempre minoritario, su presencia fue importante en algunas comarcas (Lauragés, Albigés, Carcasés, Foix y Mirepoix), pero nula en otras (Narbona, Montpellier). Los poemas de los trovadores -máxima expresión de la cultura occitana- apenas dan señales de herejía, ni siquiera entre quienes combatieron abiertamente a la Iglesia. Los grandes señores (los condes de Toulouse, los vizcondes de Béziers y Carcasona y los condes de Foix y Comminges) toleraron a los herejes, pero no se implicaron en el catarismo. En ellos. y en otros occitanos, se observa una cierta actitud de ambigüedad y confusión religiosa. Y es que, más allá de las críticas a la Iglesia, quizás les fuera difícil distinguir entre el buen católico y el buen hombre ca­tara Esto explicaría, al menos en parte, la coexistencia de unos y otros en muchas familias occitanas: la célebre Esclarmonda de Foix, cátara convencida, era hermana del conde Ramón Roger, sim­ple consentidor de los herejes.



LA RESPUESTA DE LA IGLESIA




Una imagen de Simón de Montfort, el cruzado francés al que la iglesia encomendó acabar con la herejía cátara. Logró controlar todo el Condado de Touluse.

A los ojos del Papado, el cataris­mo rompía la unidad de la Igle­sia y no podía ser tolerado. Al principio, se adoptaron medidas persuasivas basadas en el con­vencimiento y el diálogo.
Las primeras predicaciones contra los cátaros fueron obra de san Bernardo de Claraval, padre espiritual de la Orden del Císter, fundada en 1098. Los cistercienses eran la punta de lanza de la Iglesia teocrática na­cida de la Reforma Gregoriana y desde entonces iban a asumir la lucha contra el catarismo. Una de sus labores habituales fue el enfrentamiento con los herejes en debates públicos. El que tuvo lugar en Carcasona en 1204 fue arbitrado por el rey de Aragón Pedro el Católico. Desde 1206, las prédicas fueron dirigidas por el castellano Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de los Pre­dicadores (dominicos), aunque obtuvo escaso éxito.
La vía de la represión vio­lenta se abrió paso ya desde finales del siglo XII. A medida que el poder papal se fortale­cía, la legislación canónica también se hizo más dura. El hereje pasó a tener la condición de traidor y perturbador del orden público. Las autoridades laicas estaban obligadas a perseguirlo. Esto explica que los cá­taros no proliferaran donde había poderes seculares fuertes que colaboraban con la Iglesia (Inglaterra; el norte de Francia; las coronas de Aragón, Castilla y León).
No era el caso, como se ha visto, del sur de Francia. Entre 1178 y 1181 se organizaron las primeras operaciones militares de tipo represivo. Como los poderes occitanos no ponían coto al peligro, pronto tomó forma la idea de utilizar la guerra santa cristiana, la Cruzada. A ello contribuyó la imagen de los herejes como enemi­gos "peores que los sarracenos", pues combatían a la cristiandad desde dentro. Y también las imágenes difundidas por los ideólo­gos cistercienses, asustados ante unos herejes "miembros del Anti­cristo seductores de los corazo­nes simples, [que) habían infectado con el veneno de su perfidia la provin­cia de Narbona casi toda entera".
El catarismo, en realidad una disidencia heterogénea y circunscrita a te­rritorios relativamente concre­tos, aparecía como un gran enemigo que amenazaba la su­pervivencia de la Iglesia y de toda la sociedad cristiana. Se justificó así una operación a gran escala que debía acabar con esta herejía y con las su­puestas causas de su propaga­ción: la debilidad de una Iglesia occitana demasiado autónoma (en beneficio de una centraliza­ción pontificia) y el vacío de poder occitano (a favor del rey de Francia, menos condescen­diente con los nobles cátaros que el rey de Aragón).

LA CRUZADA ALBIGENSE: ¿CATÓLICOS CONTRA CATAROS?


En 1208, el legado papal Pedro de Castelnau murió a manos de un vasallo del conde Ramón VI de Toulouse y el papa Inocencio III proclamó la Cruzada contra los albigenses. Un gran ejército de cruzados, en su mayoría france­ses, penetró en tierras de Ra­món Roger de Trencavel, acu­sado de hereje, y tomó las ciudades de Béziers y Carcaso­na, en 1209. El vizconde fue des­poseído y sus tierras se entrega­ron a un noble francés, Simón de Montfort, a quien se enco­mendó acabar con los herejes.
Para ello contó con refuerzos regulares llegados del norte y con el apoyo de Roma y del Episcopado local, controlado ya por cistercienses leales a la política papal. En los años si­guientes, Montfort conquistó a sangre y fuego sus nuevas tie­rras y atacó el Condado de Toulouse. La Cruzada se transformó rápidamente en una empresa de conquista de las tierras occita­nas. No era una cuestión religiosa la que se dirimía, sino de es­feras de poder, de ahí que la lucha pronto perdiera el supuesto carácter de enfrentamiento entre católicos y herejes.
En este contexto, el rey de Aragón Pedro el Católico, señor de gran parte de la feudalidad occitana, intervino militarmente con­tra los cruzados. Estaba en juego la hegemonía que la Corona de Aragón ejercía sobre el país. Pero la Batalla de Muret (1213) ter­minó con la victoria total de los cruzados y la muerte del bon rey d'Aragó. Sin ningún apoyo externo, los nobles occitanos se so­metieron. En 1215, el IV Concilio de Letrán concedió a Montfort la posesión del Condado de Toulouse, esto es, de casi todo el territorio occitano. La paz, sin embargo, iba a durar poco.
Desde 1216, el hijo del conde de Toulouse encabezó una re­vuelta general. Montfort murió durante el asedio de Toulouse en 1218 y los cruzados se retira­ron en 1224. La victoria occitana tampoco fue larga, pues el rey de Francia, interesado ya en contro­lar firmemente el sur, se puso al frente de la Cruzada. La inter­vención militar francesa forzó al conde Ramón VII de Toulouse a aceptar un acuerdo. La Cruzada Albigense terminó con la firma de los 'tratados de Meaux-París, en 1229: el conde de Toulouse re­cuperó sus tierras, pero el rey de Francia sustituyó al rey de Ara­gón como potencia hegemónica de la región. En los años si­guientes, la nobleza nativa iba a volver a levantarse, pidiendo ayuda en varias ocasiones al rey Jaume 1 de Aragón. Pero, al final, el Tratado de Corbeil, en 1258, sancionó la definitiva incorpora­ción de los territorios occitanos a la Corona de Francia y el fin de las aspiraciones catalano-arago­nesas más allá de los Pirineos.



LOS ÚLTIMOS CÁTAROS


El casi inexpugnable castillo de Montsegur, donde los cátaros resistieron muchos años después del inicio de la Cruzada. No fue tomado hasta 1244, tras un asedio que duró un año
¿Y los cátaros? Digamos para empezar que jugaron un papel secun­dario en la Cruzada Albigense. Ningún cronista de la época quiso tomar su bandera. Muchos nobles cátaros lucharon contra la Cruza­da, pero casi todos los occitanos que combatieron a Simón de Montfort y al rey de Francia eran católicos. Es cierto que los mo­mentos de auge del catarismo coincidieron con los de victorias mili­tares occitanas. Ello se explica por la actitud de permisividad exis­tente ya antes de la Cruzada y no por una identificación nacional entre occitanos y catarismo. Esta existió, sí, pero sobre todo para sus enemigos eclesiásticos y franceses, es decir, para quienes amalgamaron un territorio heterogéneo, una población dividida y una herejía dispersa en el concepto genérico de albigenses.
Paradójicamente, la Cruzada no aca­bó con los cátaros. Muchos murieron en las hogueras encendidas desde 1209. Unos se exiliaron en la Corona de Aragón; otros, en el norte de Italia, donde el catarismo contaba con importantes comunidades y donde lograría su ma­yor desarrollo intelectual. La mayoría pasó a la clandestinidad para resurgir desde 1220 al cam­biar la suerte militar de la noble­za occitana. Ahora bien, la "paz de clérigos y franceses" (en ex­presión de los trovadores) im­puesta en 1229 puso las bases de un sistema represivo mucho más eficaz. Su máxima expre­sión fue la Inquisición, estableci­da en Toulouse ese mismo año. La idea de crear un instrumento de investigación (inquisitio) y persecución de la herejía venía de lejos. Hasta entonces, el Papa­do había recurrido a la confisca­ción de bienes, al apoyo de los poderes seculares y a la Cruza­da. Ahora estaba en condicio­nes de centralizar y sistemati­zar la represión. La labor policial de los inquisidores -dominicos desde 1233-, con el apoyo militar del rey de Francia, descabezó y desestructuró lenta­mente el movimiento cátaro.
Uno de sus reductos más im­portantes fue el mítico castillo de Montsegur, sometido, tras un año de asedio, en 1244. El cataris­mo, con todo, tardaría casi otro siglo en ser desarraigado. El últi­mo perfecto de nombre conoci­do, Guilhem Belibaste, murió en la hoguera en 1321. Se cerraba así una página de la historia. Otra, más propia de la leyenda, se abriría siglos más tarde.



LOS CATAROS EN ESPAÑA


EI catarismo no tuvo gran im­portancia en la península. El reino más afectado fue la Co­rona de Aragón por su proximidad y sus estrechos vínculos con el sur de Francia. Los reyes Alfonso el Trovador y Pedro el Católico dicta­ron medidas muy duras para com­batir las herejías en 1194 y 1198, pero orientadas sobre todo contra los valdenses (llamados ensaba­tats o "enzapatados"), cuya pre­sencia en tierras catalano-aragone­sas parece más importante que la de los cátaros. Uno de los valden ses más conocidos fue el arago­nés Durán de Huesca, líder de un grupo moderado que se reconcilió con Roma en 1212.
Las comunidades cátaras más notables estaban en las comarcas pirenaicas de Catalunya (Berga, Puigcerdá. Castellbó, Josa). En el siglo XIII, estas y otras menores formaban un diaconado de la Igle­sia cátara de Toulouse. Entre los cátaros catalanes, cabe citar a los diáconos Pere de Corona y Felip Catalá y al célebre vizconde Arnau de Castellbó. Más allá de la impor tancia del catarismo, lo cierto es que la Corona de Aragón se convir­tió desde 1209 en el santuario de los exiliados occitanos (cátaros y católicos) del siglo XIII. Grupos de cátaros se instalaron en Catalunya y en los reinos de Mallorca y Valencia, aunque su presencia pasó desaper­cibida. A principios del siglo XIV, el perfecto Guilhem Belibaste, que huía de la Inquisición, residió en Catalunya y en el norte del Reino de Valencia, donde tomó contacto con algunas comunidades cátara residuales. En cuanto al Reino de Castilla y León, la presencia del catarismo se redujo a algunos fo­cos localizados hacia 1230 en el Camino de Santiago.